Título del libro: Este no es mi bombín
Autor e ilustrador: Jon Klassen
Editorial: Milrazones
Año: 2012, 2013
País: España
La historia tratada en el libro es la de un pequeño pez del mar profundo que robó el bombín de otro pez de mayor tamaño, el cual al darse cuenta de esto fue en la búsqueda del pececito. Este último para no ser encontrado planea esconderse en un lugar en donde existe una abundancia de algas. ¿El pequeño pez logrará salirse con la suya y quedarse con el bombín?
Lo primero a recalcar del libro son los elementos de diseño, los cuales, según Yokota (2015), son elementos básicos como la luz, el color, la textura, etc., que en su composición logran transmitir al lector una emocionalidad y una narrativa. En el caso de las ilustraciones del libro, predomina la ausencia de líneas, dando lugar a formas sencillas de cuerpos ovalados y curvos lo que da como resultado una sensación de movimiento y fluidez tanto en los divertidos personajes como el pez grande, pez pequeño y el cangrejo. De igual manera a los elementos secundarios como el bombín, las algas marinas, burbujas, además existe un evidente contraste entre la presencia de luz, los colores claros y pálidos propio de los personajes, con el fondo oscuro. Todo esto sumado hace la alusión de un ambiente acuoso, fluido y profundo como es el mar, lo que facilita la inmersión del lector en este mundo.
En relación al tipo compresión que se puede desprender de la este libro por parte de lectores, es su compresión lectora personal, entendida esta como la capacidad de los niños para hacer conexiones y relaciones entre, la trama del libro y su propia vida (Sipe, 2002). Los niños se pueden llegar a dar cuenta cómo este divertido conflicto del robo de un sombrero se asemeja a sus propias experiencias personales. Como por ejemplo, cuando se toma algo que no nos pertenece y esto genera discusiones, como podría ser en el caso de dos hermanos. Esta compresión se puede expandir en una reflexión de los niños al oír este cuento y haciendo preguntas como: "¿Te parece bien cómo actúa el pequeño pez?" "¿Qué crees que pensó y sintió el pez grande cuando notó que no estaba su bombín?" "¿Alguna vez te ha pasado algo similar a esto?", posibilitando el fomento de la capacidad analítica de los pequeños lectores.
Una de las situaciones compartidas que podemos analizar en este libro, es la de compartir el desconcierto, donde los lectores podrían expresar los disgustos que percibieron al final del cuento o las ilustraciones que encontraron difíciles de entender, preguntarse entre ellos si se sintieron igual de confundidos (Chambers, 2007). En el libro, la historia termina con la imagen del pez gigante, pero el texto no termina de contar lo que pasó y las ilustraciones no muestran el suceso del todo. No podemos lograr ver lo que sucedió en las algas, solo darnos una pequeña idea, que nos entrega millones de posibilidades. A partir de la información que se desprende de las ilustraciones, los niños podrían abrir un debate de lo que se imaginan: "No me gusta como termina ¿y a ti?" "¿Qué sucedió en las algas?" "¿El pez grande lo habrá retado?" "¿El pez pequeño al ver este pez tan enorme, se habrá asustado y le devolvió su bombín?" "¿Y se disculpó?". Estas preguntas son sugerencias hacia los lectores.
En cuanto a quienes va dirigido el
texto, se recomienda a niños, niñas y niñes de todas las edades, porque “este
no es mi bombín” es un buen libro infantil que puede ser leído, escuchado y
comprendido por todos quienes quieran sumergirse en las profundidades del mar.
Autoras de la reseña: Camila Fernández, Eunice Urrutia y Navin Villarroel.
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